Milito rompió el silencio y agitó otra tormenta en el fútbol argentino
Luego de la eliminación de Racing a manos de Central, el presidente del conjunto de Avellaneda apuntó contra la AFA.
La eliminación de Racing frente a Rosario Central dejó mucho más que bronca deportiva. Apenas terminado el partido en el Gigante de Arroyito, Diego Milito, presidente del conjunto de Avellaneda, habló y lo hizo sin medias tintas: apuntó contra el arbitraje, cuestionó el funcionamiento institucional de la AFA y lanzó una frase que rápidamente se convirtió en el centro de la polémica: “El fútbol argentino está roto”.
El exdelanero apareció visiblemente golpeado por la derrota 2-1 frente al Canalla y por un desarrollo arbitral que el club consideró decisivo. Las expulsiones de Adrián “Maravilla” Martínez y Marco Di Césare, ambas muy discutidas en Avellaneda, terminaron inclinando un partido caliente y cargado de tensión.
Habló no solamente de una noche puntual ni cargó exclusivamente contra Darío Herrera y vinculó lo ocurrido con un problema estructural del fútbol local y dejó un mensaje dirigido a la dirigencia: “Los dirigentes tenemos que empezar a hablar”.
“Me miran de reojo porque no soy del ambiente”, lanzó el presidente académico, insinuando cierta resistencia interna hacia figuras que llegan desde afuera de la estructura histórica dirigencial. La declaración puede leerse como una crítica indirecta al círculo de poder que rodea a la AFA y a la lógica tradicional con la que se mueve el fútbol argentino.
La reacción no tardó en llegar. Desde Rosario, las respuestas aparecieron rápidamente. El entrenador de Central, Jorge Almirón, defendió la victoria de su equipo y rechazó cualquier insinuación de favoritismo arbitral. Pero quien más impacto generó fue Ángel Di María, referente canalla, que utilizó sus redes sociales para responderle a Milito y denunciar un supuesto desprecio histórico hacia los equipos del interior.
Crédito fotográfico: Mejor Informado
