Hantavirus en un crucero: de un viaje de lujo a una alarma sanitaria internacional
Preocupación en la Organización Mundial de la Salud por los casos que aparecieron en altamar.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta este lunes había siete casos confirmados de Hantavirus y otros sospechosos relacionados con el crucero. Tres personas murieron, mientras que entre los positivos hay pasajeros evacuados hacia Francia, Estados Unidos, Suiza y otros países europeos.
Los análisis genéticos realizados en laboratorios europeos descartaron, por ahora, la presencia de mutaciones nuevas en el virus. La secuenciación mostró una fuerte similitud con variantes detectadas años atrás en Argentina y Chile.
Ese dato es relevante porque el hantavirus Andes tiene un comportamiento excepcional dentro de su familia viral. A diferencia de otras variantes, que suelen transmitirse exclusivamente desde roedores a humanos, esta cepa puede contagiarse entre personas en situaciones de contacto estrecho y prolongado.
Aun así, epidemiólogos y autoridades sanitarias internacionales remarcan que no existen evidencias de una transmisión sostenida como la observada en virus respiratorios más contagiosos. La OMS sostuvo que el riesgo global continúa siendo “bajo”.
La gran pregunta sigue sin respuesta definitiva: ¿cómo ingresó el virus al crucero? Las primeras hipótesis apuntan a una exposición previa en Sudamérica antes del embarque. Otra teoría sugería la presencia de roedores infectados dentro del barco, aunque funcionarios sanitarios españoles calificaron algunas versiones difundidas en redes y medios como “absolutamente inverosímiles”.
Investigadores europeos intentan reconstruir ahora la cadena de contagios para determinar si hubo múltiples infecciones independientes o si realmente se produjo transmisión entre pasajeros durante el viaje. Esa diferencia es crucial para comprender el alcance epidemiológico del episodio.
Crédito fotográfico: El Mundo
