Colapinto desató la pasión de la Fórmula 1 en Argentina con un Road Show histórico
Más de 500 mil personas se juntaron en Palermo para observar al piloto argentino.
Buenos Aires vivió una jornada sin precedentes con el Road Show de Franco Colapinto, un evento que transformó las avenidas del barrio de Palermo en un circuito callejero y reunió a una multitud estimada en más de 500 mil personas. La exhibición marcó el regreso simbólico de la Fórmula 1 a la capital argentina después de más de dos décadas sin actividad oficial en pista urbana.
El piloto argentino, integrante de la escudería Alpine, fue el gran protagonista del espectáculo al conducir un monoplaza de Fórmula 1 Lotus E20 de 2012, impulsado por un motor Renault V8, en un recorrido de aproximadamente 2 kilómetros sobre la Avenida del Libertador y la Avenida Sarmiento.
La magnitud del evento sorprendió incluso a los organizadores. Las calles porteñas se colmaron de fanáticos que llegaron desde temprano para ver de cerca a Colapinto, quien realizó aceleraciones, maniobras y exhibiciones en plena ciudad. Según reportes internacionales, la convocatoria habría superado las 600.000 personas, estableciendo un récord mundial para un “roadshow” de Fórmula 1.
El evento formó parte del festival “Franco Colapinto Road Show Buenos Aires 2026”, que incluyó música en vivo, actividades para fanáticos y zonas interactivas. También hubo homenajes a figuras históricas del automovilismo argentino, como Juan Manuel Fangio, con réplicas de autos clásicos que circularon por el trazado urbano.
El circuito especialmente diseñado atravesó una de las zonas más emblemáticas de la ciudad. Con un trazado cerrado y áreas habilitadas para el público, Palermo se transformó en un escenario único donde se combinó el ruido de los motores con el fervor popular.
Además de las demostraciones en pista, el evento contó con espacios gastronómicos, pantallas gigantes y sectores de experiencia para los fanáticos, en una producción que buscó acercar el mundo de la Fórmula 1 al público argentino de manera directa.
Más allá del espectáculo, el Road Show tuvo un fuerte componente simbólico. Colapinto expresó su emoción por poder correr en su país natal ante su gente, en un contexto en el que Argentina no alberga un Gran Premio de Fórmula 1 desde 1998.
El evento también reavivó el debate sobre un posible regreso de la categoría al país, algo que tanto fanáticos como autoridades deportivas han manifestado en reiteradas ocasiones.
