Mediterráneo: Preocupación por el aumento de la temperatura
Las altas temperaturas que está sufriendo España impactan directamente en un aumento de la temperatura en el Mediterráneo.
El calentamiento global dejó de ser hace varios una triste premonición para transformarse en una cruda realidad. Los veranos cada vez son más extremos y la tendencia parece que solo tiende a empeorar.
En este sentido, las olas de calor que están azotando a Europa no sólo afectan en tierra sino que también calientan los mares. España no es la excepción y las temperaturas en el Mediterráneo llegaron a alcanzar los 30 grados centígrados. Este aumento significó una subida de más de seis grados con respecto a la temperatura habitual.
La semejanza con las temperaturas del Caribe está alarmando a los expertos que reclaman que se tomen medidas inmediatas. En este sentido, se prevé que los efectos que tendrá esto en los ecosistemas marinos serán devastadores. Como consecuencia de esta situación también es probable que se den lluvias torrenciales y las famosas gotas frías y DANA (causadas por la gran diferencia de temperatura entre las diferentes capas de la atmósfera que ocasionan un perfil atmosférico muy inestable) que terminan retroalimentando el calentamiento global.
Consecuencias del calentamiento global
Los océanos absorben y acumulan calor y son imprescindibles en la lucha contra el cambio climático. La vida marina que habita en ellos captura el dióxido de carbono en la superficie y lo almacena a grandes profundidades. Por esta razón, es vital que la vida marina no se vea afectada porque de lo contrario habría más dióxido de carbono.
Una de las especies más afectadas es el tiburón. Cada vez son más las campañas de concientización sobre la importancia de esta especie en la sostenibilidad de los ecosistemas marinos. Sin embargo, la disminución del oxígeno los obligan a pasar cada vez más tiempo en la superficie generando que sean más vulnerables de ser cazados.
Crédito fotográfico: Greenpeace
