El Etna volvió a rugir: una intensa erupción cubrió de cenizas el cielo de Sicilia
El volcán más activo de Europa atraviesa una nueva fase eruptiva que obligó a extender las restricciones en el aeropuerto de Catania. La nube de cenizas también alcanzó Malta y complicó el tráfico aéreo en plena temporada turística.
El Etna volvió a mostrar una fuerte actividad eruptiva en Sicilia, con una importante emisión de cenizas que se desplazó hacia el sur y el sudeste. La actividad, concentrada en el cráter Voragine y acompañada por nuevos focos eruptivos, generó una enorme columna visible desde distintos puntos de la isla.
El fenómeno provocó además un fuerte impacto sobre el transporte aéreo. El aeropuerto de Catania-Fontanarossa, uno de los principales puntos de conexión de Sicilia, mantiene restricciones debido a la presencia de cenizas volcánicas en el espacio aéreo. Las autoridades extendieron la suspensión de operaciones hasta el jueves, mientras continúan evaluando las condiciones.
La situación también afectó a Malta, donde varias operaciones fueron canceladas o modificadas luego de que la nube de cenizas cruzara el Mediterráneo. Otros aeropuertos sicilianos debieron absorber parte de los vuelos desviados desde Catania.
El Etna, ubicado en la costa oriental de Sicilia, es considerado el volcán más activo de Europa y registra frecuentes episodios eruptivos. Su actividad puede incluir explosiones, emisión de cenizas y flujos de lava, aunque la intensidad y duración de cada episodio varían considerablemente.
En esta ocasión, la actividad se intensificó durante los últimos días, con emisiones importantes de ceniza y actividad en el área de la cumbre.
Por ahora, el principal impacto se concentra en la aviación y en las zonas próximas al volcán. Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la actividad y de la evolución de la nube de cenizas.
Mientras el Etna continúa activo, Sicilia vuelve a convivir con uno de sus fenómenos naturales más imponentes: un volcán que transforma el paisaje, altera el tráfico aéreo y recuerda que debajo de la isla permanece una de las fuerzas geológicas más poderosas de Europa.
Crédito fotográfico: El Mundo
